Nuestro aquelarre

18 de julio de 2010

Día 4



La mañana fue placentera. Me quede profundamente dormida después del maratón de películas y la corta pero fundamental charla.



Ese día también tenía que ir a la escuela pero me reconfortaba saber que cada día se acercaba más el fin de semana, mi último fin de semana. Y que lo pasaría con Seth.


En el instituto todo fue normal, digo los maestros me alababan como siempre (a pesar de que debía un par de trabajos) mis amigos andaban cerca mío, mi novio no se me quitaba de encima, bueno ya saben, un día como cualquiera.


Lo que yo esperaba era volver a ver a Seth porque desde que nos imprimimos cada vez que nos separábamos me dolía, me dolía demasiado estar lejos de él.


Al final, llego el "esperado anochecer" y entre a la habitación con Seth.


—hola—me saludo sentado, con mas porquerías y otro puñado de películas para ver— ¿estás lista?


—tengo que estudiar—rezongue— ¿puedo?


El asintió de mala gana al principio. Me senté en el escritorio y abrí mi Mac, para corregir un trabajo de literatura cuando escuche la música.


— ¡no me digas que vas a ver Crepúsculo!


—está bien—respondió—no voy a ver crepúsculo.


Me le quede viendo con fijeza, incapaz de pensar que en serio estaba pasando. Yo recordaba cuantas veces me había negado a ver eso y no podia creer que ahora no me iba a salvar. Debía de hacerlo, debía de evitar a toda costa ver esa película.


—bien—conteste—no lo hagas.


—mejor voy a leer el libro—me dijo, sacando de pronto de la nada un tomo de crepúsculo en perfectas condiciones, de pasta dura y lo abrió en la primera pagina.


— ¿Qué vas a hacer?


—ya te lo dije, voy a leer esto.


—de acuerdo—acepte volviéndome para dejarlo leer.


—crepúsculo, Stephanie Meyer—leyó—el revela honduras y secretos…


— ¿Qué haces ahora?


Inquirí, volviéndome hacia él.


—te lo dije: voy a leer.


—pero no en voz alta—musite— ¡no!


—yo no leo si no es en voz alta—comento.


— ¿y entonces qué piensas hacer?


Comenzó a acercarse a mí, lenta pero tentadoramente. Se agazapo y sus labios rozaron un poco mi cuello, fríos, calculadores.


—podrías ver la peli conmigo rápido—objeto—de todos modos eso de estudiar son puras patrañas.


Alego sin dejar de seducirme, con paciencia, invitándome a seguirlo.


—bien ¡maldición! Veré la estúpida película ¿sí? Solo por favor no hagas esto.


Sonrió alegre de que me había vencido al fin.


Puso la película y me recosté sobre él en la cama, sobre su pecho. Ahora, diablos, ahora es cuando debo admitir que a pesar de mis quejas, de toda la evasión, de las groserías, y comentarios malintencionados me gusto.


Si, si, la verdad me gusto muchísimo; las frases que decía Edward hasta llevarme al punto de que lo ame-odie, las tonterías de Bella, ¡todo! Ya, estuvo dicho, no podia negar que era un buen libro. Además, ayudaba el hecho de que él me susurraba al oído las palabras de Edward, algunas me llegaron un poco, aunque yo no era frágil, no como la chica, yo era una hada obscura que se sabía defender, alguien tan fuerte como él aunque no de forma física.


Cuando termino la película yo no estaba lista para lo que venía, ya que si bien el final telenovelezco era feliz, con una Bella en el baile junto a Edward y una Victoria que los veía desde la ventana, como tétrica pero no hacía nada uno sabia que al final el aceptaría morder a la chica ¿no?


Y aun asi, con todo, el rostro comúnmente estoico de Seth parecía afectado, como si el supiera algo que yo no, como si tuviera un motivo para sufrir, bah que digo sufrir para soltarse a llorar con ganas.


— ¿Seth? —lo llamé preocupada— ¿te pasa algo?


El negó con un ligero movimiento de cabeza pero yo no confiaba del todo.


—vamos—le pedí— ¿o quieres tener secretos conmigo?


Volvió a disentir.


—no tonta Carol, claro que no, es solo que tengo algo de temor…


—temor… ¿de qué o por qué?


Suspiro, como si fuera complicado.


—Mira—dijo inclinándose en la cama de tal modo que quedamos uno frente al otro viéndonos los rostros—yo sé que no te lo parece pero, bueno, a veces pienso, que tal vez las cosas no resulten bien…


— ¿sigues con la misma tontería del otro día?-cuestione molesta—ya, deja eso por la paz.


— ¡no!-exclamo— ¿es que no lo ves? Me aterra pensar que, al final, no exista el final feliz, como en la película, que nos sentimos felices, tu y yo, por supuesto, pero no sabemos que hay allá afuera, lo que nos espera, o si alguien va a querer detenernos en nuestra pequeña huida.


Suspire, amargada. ¿Por qué quería pensar en eso? ¿acaso le gustaba el masoquismo?


—Seth, por favor, para, no tiene que ser asi—comencé—además, según lo poco que yo he escuchado de crepúsculo al final todos son felices de remate ¿no? Tienen una hija y toda la cosa.


—ahí está el asunto—siguió—ellos pasaron por mucho para llegar a ese punto, tuvieron que vencer a sus enemigos, pero yo, yo no sé si pueda ser tan fuerte para salvarnos a ambos…


—no lo hagas—replique—es cosa de dos, vamos Seth, no me confundas con esa Bella, yo soy fuerte y…


—No—me interrumpió—yo no quiero arriesgarte, asi que, bueno, tu sabes, si algo nos sucede, si nos atrapan tu escapa ¿sí? —tomo mi cara entre sus manos, impulsivo—si algo te sucediera… y yo me salvara… no podría existir ¿de acuerdo? Asi que, tu vas a huir, conmigo o sin mi porque cuando se enteren aquí de lo que eres… bueno, no te vas a poder quedar, ya sabes, por el precio de la sangre.


"el precio de la sangre", ja, sí que lo conocía, se supone que cuando un vampiro muerde a una hada o hechicero debe pagar un precio (o sea la muerte) asi que estaba prohibido.


Entonces, si aquí, descubrían lo que había pasado, y que yo lo consentí las reglas marcaban claramente que ambos seriamos ajusticiados por ello.


Me estremecí de pensar en ello, lo quería evitar, quería pensar que, al contrario todo resultaría bien.


Ahora, para colmo, me miraba tan fijamente como la noche anterior, suplicante, como esperando que renovara mi promesa, y yo no podia hacerlo, me dolía su dolor pero no podia prometerle de nuevo algo que no sería capaz de cumplir.


— ¡Basta! —Respondí—deja de hablar de eso, ¿sí? Entiende, que yo, sin ti tampoco puedo vivir, no si mueres asi que, deja de decirme esas cosas ¿de acuerdo?


—Carolina…


Pidió una vez más, pero no lo complací, solo lo mire una vez más, decidida, para que el dejara de insistir de una vez, intentando que le cayera el veinte de una vez por todas de lo importante que él era para mí.


— ¿sabes todo el daño que puedo causar?


Estaba hastiándome de esto, mucho, demasiado la verdad.


—mira Seth, no te lo vuelvo a repetir: Te amo, te amo demasiado, y sé de primera mano, todo lo que implica el que estemos juntos y… ¡no me importa! ¿sí? Yo se me cuidar sola asi que a menos que pienses terminar conmigo o algo deja el asunto ¡ya! Sí, ya sé que me puedes lastimar y sabes… no eres el único, yo también puedo lastimarte…


— ¿prometes que si te lastimo me lastimas? —concluyó.


Y yo, aunque no lo creía capaz de hacerme daño alguno, al menos no premeditadamente estaba de acuerdo en eso.


"ojo por ojo, diente por diente"


—es un trato—consentí ofreciéndole mi mano.


Me la estrecho, cerrando el acuerdo y entonces, como si el tema se cerrara de la nada se me lanzo encima, besándome, como en noches anteriores, bueno, tal vez, esta vez, un poco mas… ¿Cuál es la palabra? Pasional que antes.


Esta vez, sus labios eran insistentes y se estampaban a los míos y entre un jadeo y otro, entre un beso y otro, entre caricias sin fin intentaba pensar en que era lo que pasaba, en el porqué del cambio, pero estaba tan cegada por lo bueno que estaba resultando que no me detuve a pensar lo suficiente como para reconocerlo… Es una lástima.


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Sí, lo acepto, ya se los debia chicos, y pues, aqui esta, despues de... domingo ¡eh! al final si cumplia el trato publique el domingo pasado y este ¡soy lo maximo! ja, ja ahora solo tengo pendientes los premios y lecturas de ustedes... ja, ja nunca se acaba el trabajo ¿no? pero me encanta, ahora que estoy de vacaciones vivirmela por aqui, ya despues  cuando entre a la prepa encontrare una forma de escaparme ¿no lo creen? los quiero mil, amo ver sus comentarios, sus opiniones... todo ¡ya somos 88! no me lo creo.


Un beso

6 comentarios:

KARLA CULLEN , LA DECIMA CULLEN REGRESA dijo...

la PRIMERA EN COMENTAR GENIAL AL IGUAL QUE TU CAPITULO

Caro♥R dijo...

Hola Isabella!
:D paso a leerte feliz de que ya este aqui el cap nuevo de esta historia que me tiene enganchada
genial el cap, como siempre
Seth es un amor! me encanta!
espero saber mas pronto
hasta el prox cap que obvio pasare a comentar :)
muchos besos!
cuidate
Caro.

~°~ PoEtEsS ~°~ dijo...

Que genialidad de capitulo, ya quisiera yo escribir como tu o Irene, pero aprendere de grandes amigas, de grandes maestras.

Pero esta bien, me conformare con encontrar a alguien como Seth...

Mela ni a dijo...

Bella(:
Te cuento, estoy super contenta. Empezé con algunos borradores sobre mis fanfics e hice un blog para publicarlos.

Te dejo el link si quieres pasar a ver:

http://letrasapasionadas.blogspot.com

Un beso enorme.

manzanitha dijo...

hola
¿como estas?
oww! hace unos meses pasaste por mi blog por recomendacion de irene. y no habia podido agradecerte y pasarme por aca n_n
espero q estes bn
y ya me pasare a leer tus entradas
cuidate muchO

manzanitha Partenopeaus♥

Anónimo dijo...

Hola mi nombre es Ana vi tu blogs y me llamo la atención lo interesante del contenido y el diseño, soy aficionada a las webs y blogs, tengo varias y quería ver la posibilidad de colocar tu sitio en mi blog a la vez pedirte que hagas lo mismo. Así nos ayudaremos a promocionarnos. Espero puedas y avisame si te interesa para enviarte mis webs.

Gracias.

anamariavgil@gmail.com